francia monjaraz


   


A la sombra de la higuera
Exposición individual   
Espacio Impermanente, 8 Mayo - 22 Mayo 2025    
Monterrey, MX.   



Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
Registro por Pablo Emilio.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
1801, 2025.
Óleo y madera tallada, 17 x 73 x 5 cm.

1801 (detalle), 2025.
Óleo y madera tallada, 17 x 73 x 5 cm.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
Azure Tower, 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.

Azure Tower, 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Azure Tower (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Catarina, 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.

Catarina (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Catarina (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Catarina (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Catarina (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
Eidolon, 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5 cm.

Eidolon (detalle), 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5 cm.
Eidolon (detalle), 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5 cm.
Eidolon, 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5
Eidolon (detalle), 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5 cm.
Eidolon (detalle), 2025.
Madera tallada, cera de abeja y pabilo, 81 x 18 x 5 cm.
Lilac Wine, 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Lilac Wine, 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Lilac Wine (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Lilac Wine (detalle), 2025.
Óleo, metal y madera tallada, 30 x 9.5 x 5 cm.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
bajo el árbol de higos, 2025
Pintura acrílica en aerosol, plastilina epóxica, pasta automotriz, óleo,
madera, MDF, cera de abeja y motor giratorio, 
105 x 117 x 80.5 cm.
bajo el árbol de higos (detalle), 2025
Pintura acrílica en aerosol, plastilina epóxica, pasta automotriz, óleo,
madera, MDF, cera de abeja y motor giratorio, 
105 x 117 x 80.5 cm.

bajo el árbol de higos (detalle), 2025
Pintura acrílica en aerosol, plastilina epóxica, pasta automotriz, óleo,
madera, MDF, cera de abeja y motor giratorio, 
105 x 117 x 80.5 cm.
bajo el árbol de higos (detalle), 2025
Pintura acrílica en aerosol, plastilina epóxica, pasta automotriz, óleo,
madera, MDF, cera de abeja y motor giratorio, 
105 x 117 x 80.5 cm.
Vista de instalación A la sombra de la higuera, exposición individual por Francia Monjaraz
en Espacio Impermanente, gestionado por MADE MX.
guardián del umbral, 2025.
Acero inoxidable, plastilina epóxica, pintura acrílica en
aerosol, cera de abeja, óleo, pigmento y cera de abeja, 
151 x 61 x 118 cm.
guardián del umbral (detalle), 2025.
Acero inoxidable, plastilina epóxica, pintura acrílica en
aerosol, cera de abeja, óleo, pigmento y cera de abeja, 
151 x 61 x 118 cm.





En la intimidad de una habitación entre paredes cubiertas de fragmentos, se esconden unos seres azules que al ser mirados desvelan montones de secretos. En su corporalidad podemos ver como cada uno ha pasado por procesos donde la artista-mano-herramienta, se funde a sí misma para vaciar en el interior de estas criaturas todos aquellos misterios que anidan en su cabeza. Auras, destellos de pasados místicos y espacios que no son ni de aquí ni de allá, cobran cuerpo para dejar entrever cómo es que la ausencia humana crea silencios.


Francia, en alguna que otra conversación me llegó a mencionar que la fantasía siempre la ha perseguido. Llaves, dagas, escarabajos y armaduras le han causado fascinación desde que tiene memoria.



Contar cuentos y refugiarse en ellos.



Crecer en una ciudad tan ajetreada como lo es Monterrey, invita a buscar un refugio en donde colmar la sed de tranquilidad. Todo el tiempo con prisa, todo el tiempo sin pausa. En la alienación total de habitar en una jungla de concreto, permitirse soñar suena como un futuro distante. Aprender a construir historias, requiere de despertar aquella imaginación que en la adultez se empequeñece hasta desaparecer. A pesar de que nadie nos enseña a imaginar, todos nacemos con la capacidad de hacerlo, lo cual nos deja ante una disyuntiva: dejarnos llevar por el vaivén de la fantasía o ser engullido por la mordaz realidad.


En esta exhibición, Monjaraz nos lleva a observar desde sus ventanas fantásticas, poniendo pausa el incansable movimiento de la vida cotidiana. En la calma y sosiego, jugar a ser un niño observador se vuelve la única tarea. En una atmósfera envolvente, bajo la azulada sombra de una higuera, comienza un viaje donde la sensación y la intuición son la única manera de navegar.



          o j o    de     c e rra d u  ra,   voyeurismo de los sueños ajenos.

                            (Esperanzas ásperas de olvidar la poca lógica existente)



                            una  hi g u e  ra, tercamente enraizada ante las inclemencias del tiempo.

                                          (Guarda todos las querencias que se vuelven difíciles de sostener)



                                                                                            nodos y espirales que respiran en la madera.

                                                                                                            (venas que circulan los sentires de la vida.)



Volver al principio, al inicio, a la conexión. En las extrañas morfologías se encuentra el consuelo ante lo absurdo y fortuito que es nuestro paso por el mundo. Bajo la sombra de la higuera, nos reuniremos para danzar juntos una vez más.

— María Micha